Saltar al contenido

¿Cómo pasar de fans a clientes?

Esa es una pregunta que muchos se hacen;  o que si no, deberían hacerse… ¿De qué sirve tener muchos fans en Facebook o seguidores en Twitter? ¿Eso significa vender más?

Depende.

Y tampoco hay que obsesionarse con los números (cuantos fans, cuantos seguidores, cuantos contactos, cuantas menciones…).

Lo importante es la relación que establecemos con las personas en las redes sociales y en internet en general para que eso después se pueda traducir en un impacto positivo en notoriedad, recordatorio, ventas, etc.

No pierdas de vista tu objetivo y traza una ruta para conseguirlo

Tener una página de Facebook o una cuenta de Twitter con muchos fans no tiene porqué significar que nuestras ventas aumenten. Eso dependerá de lo qué publiquemos, de cómo interactuamos con los otros usuarios, etc.

Muchas empresas quieren que sus perfiles en redes sociales les ayuden a vender más pero no utilizan la estrategia adecuada para conseguirlo, ya que un perfil en una red social no debería nunca ser un tablón para ir colgando anuncios, ofertas y promociones, si no que es un espacio para construir una relación con tus clientes potenciales.

Es también un lugar idóneo para empezar a trabajar un buen embudo de conversión que pueda llevar del “me gusta” al “comprar”.

Pero eso requiere de una buena estrategia digital, de objetivos claros, de contenidos de calidad, de persistencia y también de un poco de paciencia.

Los contenidos y el embudo de conversión

 

Antes de realizar cualquier decisión de compra los consumidores pasamos por distintas etapas que podemos diferenciar claramente según el conocimiento o tipo de relación del potencial comprador con el producto o servicio.

Así, trabajando un buen embudo de conversión que empieza con la publicación de contenidos de calidad en Facebook, podemos ir acompañando a nuestro cliente potencial en sus distintos estadios de compra, educándolo y resolviéndole las dudas o barreras que le puedan surgir en cada momento.

Para hacerlo necesitamos previamente tener claras cuales son las distintas etapas en el ciclo de compra de nuestro producto o servicio y a cada una de ellas asociarle contenido (original y de calidad) que resulte de interés para el cliente potencial.

La publicación de este contenido en redes sociales, en nuestro blog o mediante campañas de email marketing, serán la clave para que alguien que sólo se ha comprometido a hacer “me gusta” en nuestra página, se decida a ir un poco más allá y empiece a establecer una relación más fluida y cercana con nosotros.

Pasar de fans a clientes no es ni rápido ni fácil, pero si se trabaja de forma constante puede dar grandes resultados.

Si quieres compartir tu opinión, ¡utiliza la sección de comentarios!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *